El Terremoto del Domingo de Ramos
El Domingo de Ramos de 1650, a eso de las 2:00 p.m., el Cusco vivió uno de los más temibles y prolongados movimientos telúricos de su historia. La tierra tembló sacudiendo volcanes, valles y montañas, despertando la conmoción y desesperación del pueblo.
Ante la tragedia, los fieles sacaron en procesión la Sagrada Imagen del Cristo Crucificado, posándola en la puerta de la Catedral del Cusco.